El delantero comenta lo que sintió cuando se enteró del
interés que tenía Eduardo Saragó de contar con sus servicios. Además comparte
su estado familiar y personal
“Me llamó Eduardo (Saragó) un sábado por la mañana, eran las
siete y yo estaba durmiendo, me desperté y no sabía quién era porque no tenía
el número registrado. Lo primero que me dijo es que me llamaba de parte del
cuerpo técnico del Caracas FC y que estaban interesados en mí, obviamente salté
de la cama porque fue una sorpresa muy grata; que un equipo grande te busque te
llena de satisfacción”, justifica el futbolista su reacción al contar la
anécdota de cuando se enteró que el Caracas FC lo buscaba.
Javier Guarino llegó al Caracas FC procedente del Real
Esppor (hoy Deportivo la Guaira), equipo en donde marcó 11 tantos en 32
partidos disputados. “Fue una experiencia positiva, un año en el que marqué
varios goles, y si bien a veces hubo unos altibajos por el tema de los
salarios, gracias a Dios me pudieron cumplir con todo y siempre le estaré
eternamente agradecido porque fue el club que me abrió las puertas para jugar
aquí en Venezuela”, se refirió a su ex equipo.
Es uno de los siete refuerzos del Caracas FC para el Torneo
Apertura. “Por lo que pude leer en la prensa al profesor le gusta el juego que
le puedo proporcionar al equipo de espalda al arco, que puedo aguantar bien la
pelota para esperar la llegada de otros delanteros o los volantes, y así poder
generar más oportunidades de goles” indicó Guarino, explicando las que podrían
ser sus funciones en el campo a partir del 11 de agosto.
- ¿Quién es Javier
Guarino?
- Me gusta ser un buen compañero, jamás he tenido problemas
con ningún integrante de ningún club y además siempre han tenido buenas
referencias de mi parte.
- ¿Persona de perfil
bajo?
- Me he intentado manejar así. Me parece que lo más
importante en la carrera de un jugador, más allá de que se llegue a jugar en
Europa o en la selección de su país, es lo que se va dejando como persona,
dejar muchos amigos en el fútbol.
- ¿Por qué le cuesta
tanto la pretemporada a los jugadores?
- Es un trabajo muy sacrificado, a veces se trabaja doble o
triples turnos, uno se levanta a las seis de la mañana y en la sesión del día
te toca realizar unos ejercicios aeróbicos que te dejan todo el tiempo sin
aire. Es un sacrificio enorme pero sin dudas es la base para tener un buen
rendimiento durante el año.
- Cuando es un nuevo
refuerzo y además extranjero. ¿Se le observa con una lupa distinta a las demás?
- En los equipos grandes la fanaticada tiene su seguimiento
a los jugadores, ellos pagan su entrada buscando que uno en la cancha le brinde
alegrías. Si las cosas no salen y se enojan estarán en su derecho de reclamar
ya que pagaron una entrada para ver ganar al equipo. Me parece muy lindo y muy
bueno que tengamos un contacto directo con la fanaticada y que le demos alegría
para que nos sigan alentando y sigan acudiendo a los entrenamientos.
- ¿Cómo empezó su
amor por el fútbol?
- Empecé a jugar al fútbol desde los cuatro o cinco años. Mi
papá (Nelson Cardozo) fue futbolista también, y si bien no lo hizo de forma
profesional jugaba de manera continua. Él me inculcó el amor por el fútbol
aunque también pude hacer varios deportes, porque entre los ocho y los doce
años hacía fútbol, ciclismo, baloncesto y natación, hasta que a los 12 o 13 los
médicos me dijeron que debía definirme por alguno de los deportes ya que por
ejemplo entre el fútbol y el ciclismo uno te hacía los músculos y el otro te
los deshace.
- ¿Qué es Defensor
Sporting para usted?
- Es un club que me enseñó muchísimo porque yo llegué allí
cuando tenía 15 años y fue también donde empecé a vivir profesionalmente. Una
institución que me formó mientras estuve en sus categorías menores.
Vida personal.
Guarino cumplirá en diciembre dos años de casado con Daniela Braverman, una
mujer uruguaya con apellido alemán, con la cual ha compartido desde hace ocho
años. “Siempre me ha acompañado a donde vaya y ha estado a mi lado desde que
comencé a jugar en Venezuela con el Esppor”, señaló.
- ¿Cómo ha sido la
adaptación al país tanto para su señora como para usted?
- Para el futbolista se hace un poco más sencillo porque uno
está haciendo lo que realmente quiere y uno forja un futuro a través del
fútbol. Pero en el caso de la otra persona si se hace sumamente duro, sufren
más los cambios que los futbolistas, y a
veces, por no tener la visa se complica el tema para trabajar y pasan mucho
tiempo encerrada en la casa.
Ficha Técnica:
Javier María Guarino Moscatelli
Nació el 16 de abril de 1986 en Salto, Uruguay.
Estatura: 1.81 metros
Peso: 78 kilogramos.
Equipos: Defensor Sporting (2001-2006), Plaza Colonia (2006-2007),
Rocha FC (2007-2008), Zwolle de Holanda (2008-2009), Plaza Colonia (2010),
Espoli de Ecuador (2011), Bella Vista (2012), Real Esppor (2012-2013) y Caracas
FC (2013-presente).
En el Torneo Apertura marcó 6 tantos con el Real Esppor y en
el Torneo Clausura convirtió 5 goles.
Un uruguayo fiel a sus costumbres
Javier Guarino es de Salto, una ciudad ubicada a 498
kilometros al norte de Montevideo. Vivió allí hasta los 15 años, cuando se
trasladó hasta Montevideo para unirse al club Defensor Sporting. “Cuando estoy
de vacaciones, el tiempo que estoy en Montevideo es solo para estar en el
aeropuerto, porque del resto me la paso con mi familia en Salto”, señala.
Lo que más extraña de su país es “su familia, el entorno de
los amigos, juntarse con los que uno quiere para tomarme unos mates por la
tarde y salir a pasear los fines de semana” recuerda con nostalgia el menor de
seis hermanos, tres hombres y tres mujeres.
Con la comida venezolana no le va del todo bien. En las
concentraciones de los hoteles por lo general le sirven arepas, y él pide pan
tostado. Con su señora cocina platos típicos de su país, “ya que por lo general
consigue la mayoría de las cosas para poder realizarlos, pastas, comidas de
olla y platos relacionados con carne”, específico.
Por: Héctor Rojas
Twitter: @HectorRojas23
Publicado en el Diario 2001 el martes 02-07-2013
Fotos: César Suárez
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